AUDIENCIA PROVINCIAL DE BARCELONA: LA MENOS GARANTE EN MATERIA ASEGURADORA.

Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona

AUDIENCIA PROVINCIAL DE BARCELONA: LA MENOS GARANTE EN MATERIA ASEGURADORA.

Sentencia nº 161/2022, de 17 de marzo de 2022, dictada por la sección 17ª de la AUDIENCIA PROVINCIAL DE BARCELONA.

Es desesperante comprobar que probablemente tengo en mi ciudad la Audiencia Provincial más retrógrada en materia de seguros. Desesperante hasta la indignación.

Sentencia dictada en un procedimiento en el que uno de los puntos debatidos era verificar si una exclusión de cobertura cumplía con el dictado del art. 3 de la Ley del Contrato de Seguro. Es decir, si era clara y transparente; y si cumplía con el especial resaltado que exige la Ley como garantía para que el asegurado tome debido conocimiento de la misma al contratar.

Dice la Sentencia revocada del Juzgado de Primera Instancia nº 56 de Barcelona:

“En este caso no parece suficiente el uso de la negrita para entender destacada la cláusula limitativa y ello por varios motivos:

1.-Las exclusiones no se destacan en epígrafe aparte, sino que están dentro del punto III COBERTURA DEL SEGURO.

2.- En el punto III la frase COBERTURA DEL SEGURO aparece expresada en mayor tamaño de letra, con lo que si no se destacan las exclusiones al final con el mismo tamaño de letra pueden pasar desapercibidas, pues se incluyen al mismo tamaño de letra las coberturas recogidas en el punto 3 que las posteriores exclusiones en el subapartado 9.

3.- Finalmente es cierto que las exclusiones aparecen en negrita, pero se observa que también se usa la negrita para destacar no solo las exclusiones, sino también prestaciones incluidas 7.4, 7.5, 7.6 lo cual puede llevar a confusión al asegurado que lea el referido reglamento.

4.- Al asegurado/mutualista no consta que se le comunicase por cauce individualizado la existencia de las nuevas limitaciones.

Esta fórmula de redacción es, al parecer de esta juzgadora confusa y generadora de oscuridad, (…) y, de acuerdo con el principio contra proferentem, la oscuridad originada en los documentos en cuya confección ha tenido una intervención unilateral la demandada no puede redundar en su propio beneficio, máxime cuando esa modificación limitadora no se comunica al asegurado.”

La Audiencia Provincial de Barcelona, sección 17ª, en su sentencia 161/2022, revoca esta sentencia y dice lo siguiente:

En este caso, la cláusula del punto 9, apartado III, Anexo III, del Reglamento del Sistema Prestacional de HNA, aprobado por la Asamblea General Extraordinaria de 27 de octubre de 2.106 es clara y transparente y está destacada en negrita, dando cumplimiento con ello al artículo 28 del RD 1.430/2002.”

Es decir, que por mucho que lo justifique y argumente la sentencia de instancia, “a nosotros no nos lo parece”. Y punto. Lamentable no, lo siguiente.

¿Cuántas páginas debe tener un condicionado general lleno de resaltados, mayúsculas y menciones en negrita para que podamos verificar la existencia de un auténtico “camuflaje” de cláusulas de exclusión de cobertura, que infrinja el art. 3 LCS?

¿70 páginas son suficientes como para entender que la cláusula de exclusión está insuficientemente destacada? Si en lugar de 70 páginas, ¿fuesen 700 o 7.000 páginas de condicionado general con abundantes resaltados, no sólo para las cláusulas limitativas sino para otras tantas cláusulas, entonces sí? ¿Hasta dónde hay que llegar para que se pueda concluir con sensatez que la aseguradora no está cumpliendo con su obligación de destacar de forma especial las cláusulas limitativas tal y como impone el artículo 3 LCS? ¿O basta con que la exclusión de cobertura esté en letra “negrita”?

Sentencias como esta, transforman el sentido del precepto (artículo 3 LCS) en un sinsentido. ¿Se trata de decidir si la cláusula se entiende y está incorporada en letra negrita? ¿Eso es todo? ¿Sin más examen ni consideración? 

Las SSTS del Tribunal Supremo en esta materia, decían en estos últimos años, que las cláusulas limitativas se introducían por parte de las aseguradoras en los condicionados particulares que, al ser documentos de corta extensión, destacaban lo suficiente como para que el asegurado tomase debido conocimiento de las mismas.

Dicho esto, las aseguradoras cambiaron de estrategia y se dedicaron a introducir dichas cláusulas en los condicionados generales. ¿Por qué? La respuesta es obvia: se disimulan mejor porque los condicionados generales son documentos muy extensos y de compleja lectura.

¿Qué es lo que pretende el art 3 LCS? Obviamente persigue una finalidad:

Artículo tercero. (…) Las condiciones generales y particulares (i) se redactarán de forma clara y precisa. (ii) Se destacarán de modo especial las cláusulas limitativas de los derechos de los asegurados, (iii) que deberán ser específicamente aceptadas por escrito.

¿Qué deberían hacer las aseguradoras para cumplir con la finalidad del precepto? En mi opinión, listar aisladamente todas las exclusiones de cobertura en un solo documento y que se le hiciera firmar al asegurado. Pocas dudas debemos albergar de que esta operativa, daría fiel cumplimiento al precepto y su finalidad.

Pero ninguna aseguradora lo hace así, porque si el potencial cliente leyera de verdad este documento comprensivo de un simple listado de todos los supuestos en los que el seguro no le va a cubrir, probablemente nadie contrataría un seguro.

Para las aseguradoras es esencial que las exclusiones de cobertura, por más que diga la ley, pasen desapercibidas. El objetivo es que el asegurado se entere de lo que no se le va a cubrir cuando declare el siniestro, que es de hecho, cuando los asegurados se enteran de las cláusulas limitativas. Esta es la realidad del mundo asegurador actual.

Y parece que no se quiere avanzar en esta materia. En materia de contratación bancaria se ha avanzado bastante, pero en seguros, casi nada. Tenemos normas protectoras para el asegurado que datan de 1980 y el principio de transparencia en la contratación (materia catalogada como de Orden público de la UE, según doctrina del TJUE), sólo ha calado por el momento en los contratos bancarios.

Sentencias como la 161/2022 de la AP Barcelona que comentamos, no sólo impiden avanzar en la protección del consumidor de seguros, sino que aposentan la indeseable situación actual en esta materia. ¿Se entiende y está en negrita? Suficiente.

¿Acaso dice algo el art. 3 LCS sobre caracteres tipográficos como la letra “negrita”?

Es lamentable, perturbador y desesperante.

Pues nada, otra vez al Tribunal Supremo, a ver si vuelven a enmendarle la plana a la AP Barcelona para proteger, otra vez más, los valientes criterios del Juzgado de Primera Instancia nº 56 de Barcelona.

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